RUBIELOS DE MORA

Se encuentra en la zona sureste de la provincia de Teruel, a 52 Km. al este de su capital, asentándose sobre una ondulada planicie a una altitud de 929 metros, en la comarca de Gúdar-Javalambre en pleno Maestrazgo de cuyo carácter serrano participa. Encrucijada geográfica, cultural y económica, Rubielos de Mora se abre como un gran mirador sobre el altiplano de Teruel, recibiendo con fundada razón el calificativo de "Pórtico de Aragón".

Cuenta con excelentes comunicaciones; de la carretera nacional dista 17 Km, así como de la estación de ferrocarril. Otras dos carreteras atraviesan el municipio: la de Castellón de la Plana a La Puebla de Valverde y la de La Venta del Aire a Morella, atravesando los bellísimos parajes que cruzan el Maestrazgo. El nombre de Rubielos de Mora proviene del latín "Rubus Idoeus", debido a la abundancia de zarzamoras que extendidas por toda la comarca dieron color a la planicie.

La villa está situada a la derecha del río Rubielos, nacido en dos fuentes que abrazan a Nogueruelas y que después de recorrer un corto camino desemboca en el Mijares antes de llegar a Olva.
Los casi 700 habitantes de Rubielos de Mora pueden enorgullecerse de residir en uno de los pueblos más bellos y armónicos que mejor conservan su singular arquitectura, siendo una constante general el afán restaurador respetando el sabor popular en los trabajos, siendo galardonada la villa con el premio "Europa Nostra" en 1983 en reconocimiento a la labor de restauración y embellecimiento llevada a cabo por sus vecinos y a la orientación ejercida por el artista local José Gonzalvo Vives, que reside en la villa y que durante casi 30 años, ha sabido inculcar entre sus paisanos una línea restauradora acorde con el entorno. Además un largo historial de premios y distinciones, tanto a nivel regional como nacional e internacional, han venido a reconocer esta notable labor.




Localidad bella y sobre todo limpia a la que hay que añadir sus bellas casa señoriales y todos los monumentos y fuentes, además de contar con bellos tesoros artísticos. Su tierra produce trigo, centeno, cebada, patatas, cáñamo, frutas, hortalizas y vino. Posee abundante ganado lanar, porcino y cabrío. Abunda la caza del conejo, liebre y perdíz. Es importante señalar como dato curioso los yacimientos de pizarra bituminosa en la carretera local A-1515 que va de Rubielos a la Autovía Mudéjar (A-23), donde hace algunos años se levantó un importante complejo, actualmente abandonado y en ruinas prácticamente, para extraer petróleo a partir de la destilación de la pizarra por el calor. En Rubielos de Mora podemos visitar en la carretera que va a Nogueruelas, la Región Ambarina, encuadrada dentro del territorio de Dinópolis y en la que se encuentran restos fosilizados en el fondo de un lago de insectos y animales marinos. Cabe destacar una clase de polilla (única en el mundo) ya que toda esta zona estuvo sumergida en el mar durante el Paleolítico. Fué una ciudad amurallada que ganó el título de villa concedida por el rey Pedro III de Aragón el 5 de Abril de 1366. El origen de la villa se remonta al año 1194 durante la Reconquista en la que podemos diferenciar 4 grandes períodos en su evolución histórica:

1.- Primer Núcleo (1194-1259)

Se centra en torno al castillo que estaba situado en lo que hoy es el Barrio del Campanar. Sus primeros tiempos fueron difíciles, quedando restos de ellos en el castillo y unos pocos trozos de su muralla.

2.- Repoblación (1259-1260)

Se crea una nueva zona con la muralla sobre la llanura con un triángulo formado por las calles S. Antonio con el Portal - calle Félix y calle Pintor José Gonzalvo-Canónigo Aranda. Tras esta repoblación Rubielos de Mora se convirtió en una de las poblaciones con mayor florecimiento de Teruel, tanto por sus edificios, como por su pujante comercio.

3.- Reformas Barrocas (s. XVII)

Durante este período, aumentó tanto su crecimiento que es cuando se producen sus mayores transformaciones urbanas, tanto civiles como religiosas. Durante el primer cuarto de este siglo se produjo un importante asentamiento de la nobleza con sus formidables palacios y casas solariegas, así como el floreciente comercio, principalmente textil, aprovechando el abundante ganado lanar que había por aquella época.

4.- Época Actual (s. XIX-XX)

En este período se producen algunos cambios urbanísticos dentro y fuera de sus antiguas murallas. La burguesía terrateniente e industrial construye interesantes edificios y financia obras públicas.

 

Actualmente muchos hijos de Rubielos, que en su día emigraron a otras provincias, regresan al pueblo para remodelar y restaurar sus casa dándoles un cierto aire de modernidad pero siempre respetando exteriormente las fachadas y manteniendo la armonía que preside toda la villa.


Su privilegiada ubicación hace que se sitúe la villa en un enclave privilegiado en la Ruta de la Nieve, por su proximidad a la estación de esquí de Valdelinares.